
El cadáver de Belarmino Chocué, de 26 años, quien hacía parte de la Guardia Indígena del resguardo de Canoas, municipio de Santander de Quilichao, fue hallado con señales de tortura y el rostro desfigurado, en las riberas de una quebrada del corregimiento de Mondomo.
“Lo mataron el lunes a la madrugada, lo torturaron y lo tiraron a un caño, estaba irreconocible (…) no sabemos quiénes fueron los responsables», dijo Feliciano Valencia, vocero político de la Asociación de Cabildos del Norte del Cauca (Acin).