
El presidente de la Junta Directiva de la Sociedad Portuaria El Cayao, filial de Promigas y dueña de la terminal de regasificación de Cartagena, Ricardo Fernández, anunció ayer 05 de abril de 2017 la puesta en marcha de la primera terminal de regasificación de gas natural licuado (GNL) en Cartagena de Indias, con la cual Colombia entra al mapa internacional del GNL. La inversión total en la primera terminal de regasificación del país fue de US$450 millones, que se diferirán a US$40 millones durante los próximos 10 años.

A partir de la fecha Colombia contará con una mayor oferta de gas natural para abastecer la demanda térmica y garantizar un suministro confiable y competitivo. Se trata de una terminal, que se construyó en Corea del Sur, dotada con una unidad flotante de almacenamiento y regasificación, un muelle de 760 metros de longitud y un gasoducto de 10 kilómetros que conecta la terminal con el Sistema Nacional de Transporte. La capacidad de carga de la terminal es de 170.000 metros cúbicos de gas natural y por ahora almacena 160.000 metros cúbicos. Además, está diseñada para regasificar 400 millones de pies cúbicos de gas líquido.

Fernández reconoció, a través de Proclama del Cauca, la ayuda del Gobierno Nacional para sacar adelante esta iniciativa: “Esto se logró y hoy es un hecho gracias a las previsiones acertadas del Gobierno, quien en su momento detectó que la demanda de gas natural podría sobrepasar la oferta nacional”, además, aseguró que con dicha inversión Colombia está “blindada” en oferta de energía y evitará la amenaza de un nuevo racionamiento, aunque se presente un fenómeno de El Niño como el registrado en años anteriores.
Ahorro de US$150 millones

Un estudio técnico que realizó la Unidad de Planeación Minero Energética- UPME para determinar si a las termoeléctricas les era más rentable utilizar combustibles líquidos o gas, se determinó que el costo total del gas importado, gasificado, transportado hasta las termoeléctricas y luego convertido en energía para los colombianos era de entre US$8 y US$10, lo que en un año sumaría un gasto para el país de US$600 millones. La compra de la terminal de regasificación, la construcción de su muelle y los ductos por los que el gas se transporta sumaron US$450 millones. Un ahorro de US$150 millones que determinó la preferencia del país por comprar una terminal de regasificación que tardó tres años en construirse.
