Las víctimas fatales fueron identificadas como el sargento segundo Wilmar Rivas Moreno y los soldados profesionales Darío Estrada Pacheco y Andrés Estrada Muñoz.
De acuerdo con el Ejército, los uniformados pertenecían al Batallón de Infantería N.º 56 y al Batallón Fluvial de Infantería de Marina N.º 24, adscritos a la Fuerza Naval del Pacífico.
El mando militar señaló como responsable a la facción dirigida por alias Iván Mordisco y anunció el despliegue de operaciones ofensivas en la región. Asimismo, la Dirección de Familia del Ejército activó protocolos de acompañamiento psicosocial para los allegados de los uniformados fallecidos.
La Tercera División informó que se reforzará la presencia de tropas en el área para prevenir nuevas incursiones y proteger a las comunidades ribereñas. La investigación sobre el origen y manejo de los drones se encuentra en curso, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación.
El atentado confirma el uso creciente de tecnología no tripulada por parte de grupos armados ilegales, lo que plantea nuevos desafíos para la seguridad nacional en zonas de difícil acceso.