Concejales de Cali exigen la renuncia del secretario de Movilidad
El debate por la movilidad en Cali no nació de la noche a la mañana. En los últimos días, la ciudad ha venido acumulando una serie de hechos que hoy desembocan en un fuerte pronunciamiento político: varios concejales exigieron públicamente la renuncia del secretario de Movilidad, Gustavo Orozco, en medio de un ambiente social marcado por la tensión, la inconformidad ciudadana y cuestionamientos a los procedimientos de control vial.
Antes del llamado desde el Concejo, ya circulaban en redes sociales videos grabados por ciudadanos donde se observa a un agente de tránsito derribando de manera violenta a una pareja que se movilizaba en contravía. Las imágenes generaron rechazo inmediato y abrieron un debate sobre el uso de la fuerza, los protocolos de actuación y la relación entre autoridad y ciudadanía en las calles de Cali.
Ese malestar se profundizó con un hecho mucho más grave.
El miércoles 10 de diciembre, durante un operativo de control de movilidad en el sur de la ciudad, un motociclista identificado como Brayan Steven Yusti Colmenares perdió la vida tras un incidente con un agente de tránsito.
Según versiones oficiales, el joven no acató una señal de pare, lo que derivó en una persecución que terminó en un accidente. Testigos y registros en video difundidos posteriormente avivaron la polémica y las preguntas sobre cómo se desarrolló el procedimiento.
Yusti Colmenares fue trasladado con heridas de gravedad a un centro asistencial, donde falleció horas después. La Secretaría de Movilidad confirmó su muerte y anunció el retiro preventivo del agente involucrado, mientras avanzan las investigaciones disciplinarias y judiciales.
La familia del motociclista pidió claridad y justicia. La Personería de Cali, por su parte, recordó que ya se habían advertido riesgos en los operativos de tránsito si no se revisaban los protocolos de actuación.
Con este panorama de fondo, el debate llegó al Concejo.
La concejal María del Carmen Londoño aseguró que desde el cabildo se habían hecho advertencias previas sobre el rumbo de la Secretaría y cuestionó que los correctivos no se hubieran aplicado a tiempo, permitiendo que la situación escalara.
A su llamado se sumó el concejal Rodrigo Salazar, quien pidió al alcalde Alejandro Eder evaluar la permanencia del secretario de Movilidad, señalando que la crisis ya no puede analizarse solo desde lo técnico, sino desde la responsabilidad política y administrativa.
Otros concejales como Edison Lucumí y Roberto Ortiz también solicitaron investigaciones y ajustes estructurales, especialmente en los procedimientos y en la manera como se ejerce la autoridad en las vías.
Mientras algunos medios han enfocado su cobertura únicamente en el hecho puntual del accidente, otros se han concentrado en el pulso político dentro del Concejo. Desde Proclama del Pacífico, el foco está en el contexto completo: una secuencia de denuncias ciudadanas, hechos graves, decisiones institucionales cuestionadas y una ciudad que hoy vive una temperatura social elevada, atravesada por problemas de seguridad, movilidad y convivencia.
Hasta ahora, la Alcaldía de Cali no ha confirmado cambios en el gabinete ni ha anunciado medidas de fondo frente a las solicitudes del Concejo.
La movilidad, más que un asunto de tránsito, se consolida como uno de los principales retos de gobernabilidad para la ciudad y un termómetro del momento social que atraviesa Cali.