El expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez fue declarado culpable por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal el pasado 28 de julio por la jueza Sandra Liliana Heredia, en una decisión judicial sin precedentes en la historia política reciente del país.
Redacción Cali.
La condena surge del caso iniciado en 2018, cuando la Corte Suprema abrió investigación por presunta manipulación de testigos. Uribe, junto con su abogado Diego Cadena, habría buscado alterar declaraciones del exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, con el objetivo de deslegitimar al senador Iván Cepeda. Monsalve grabó conversaciones y entregó pruebas a la Fiscalía, que sirvieron de sustento probatorio.
La audiencia, que se prolongó durante más de 15 meses, derivó en un fallo de primera instancia que considera probada la intención del expresidente de obstruir la justicia mediante pagos y presiones indebidas a testigos. La condena podría oscilar entre seis y doce años de prisión, aunque es probable que se otorgue arresto domiciliario dada la edad del acusado (73 años).
El Centro Democrático calificó la decisión como una persecución política y anunció que apelará el fallo ante el Tribunal Superior de Bogotá. La defensa insiste en que la presunción de inocencia sigue vigente mientras la condena no sea definitiva.
Mientras que otras de las voces que se sumó a la discusión fue la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro.
“La justicia es independiente y yo respeto las decisiones de la justicia, sin embargo, lógicamente uno siente dolor porque Álvaro Uribe es una persona que le ha aportado mucho al país”, señaló la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro en medio de una rueda de prensa.
Toro, es bien sabido que abandonó el Partido Liberal en 2004 tras apoyar la reelección de Álvaro Uribe y se integró al movimiento que dio origen al Partido de la U. Fue senadora reelecta y asumió la presidencia del Senado entre 2006 y 2007, cargos vinculados con la confianza uribista.
Con el paso del tiempo, Toro ha construido su propio poder político en el Valle del Cauca, distanciándose ideológicamente en ciertos momentos, sin romper completamente vínculos estratégicos con figuras del uribismo.
Sigue conservando influencia interna, aunque ahora actúa con mayor autonomía regional.
La sentencia contra Uribe marca un punto de quiebre institucional. Nunca antes un expresidente había sido condenado en Colombia por manipulación de la justicia. La audiencia de lectura de pena quedó programada para el próximo viernes.
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