Aunque la ciudad se encuentra en zona de bajo riesgo y no se reportan casos confirmados, las autoridades han advertido la posibilidad de que la enfermedad llegue en algún momento, por lo que el control debe mantenerse activo.
El plan intersectorial implementado tiene como objetivo principal fortalecer la vigilancia epidemiológica y asegurar la cobertura de vacunación, estrategia clave para la prevención.
Actualmente, Cali dispone de más de 15.000 dosis de vacuna, con la solicitud de 20.000 adicionales al Gobierno Nacional para ampliar la cobertura. Desde el inicio de la emergencia sanitaria, ya se han aplicado más de 1.500 dosis.
La población priorizada incluye a menores de 18 años, trabajadores agropecuarios de las zonas rurales y personas que planean viajar a regiones endémicas.
Además, se dará prioridad en zonas con alta densidad poblacional, como las comunas 2, 4, 13, 15, 20 y 22, y corregimientos como La Leonera y Golondrinas.
La ciudad de Cali cuenta con una experiencia probada en la gestión de emergencias sanitarias, como lo demuestran las respuestas durante la pandemia de COVID-19 y la epidemia de dengue del año pasado.
Directorio de vacunación de fiebre amarilla
Además, la Alcaldía hace un llamado a la ciudadanía para que siga las recomendaciones sanitarias, como la consulta médica previa a la vacunación para personas mayores de 60 años y con comorbilidades, y para aquellos que avisten monos o simios, evitar el contacto directo.
Una dosis de la vacuna es suficiente para proporcionar inmunidad de por vida contra la fiebre amarilla.

