Ocho hombres armados interceptaron el vehículo durante la madrugada y procedieron a incinerarlo. El conductor salió ileso, según confirmaron desde Asocaña.
Este ataque se suma a la reciente agresión contra un bus perteneciente a la escuela deportiva de uno de los ingenios azucareros, configurando una secuencia preocupante de hechos violentos dirigidos contra el transporte y la operación del sector.
La reiteración de estos actos ha generado alarma entre empresarios, trabajadores y comunidades vecinas, quienes advierten sobre el deterioro progresivo de las condiciones de seguridad.
Asocaña y sus ingenios afiliados condenaron el incidente y solicitaron una respuesta efectiva de las autoridades.
“El riesgo no es solo para las empresas. Es una amenaza directa a las comunidades, a su derecho al trabajo, a la movilidad y a vivir en paz”, indicó un vocero del sector, reiterando que la ausencia de garantías mínimas de seguridad hace inviable cualquier esfuerzo de desarrollo regional.
La situación actual expone la vulnerabilidad de los corredores productivos del norte del Cauca y plantea un desafío urgente a la gobernabilidad local y nacional.

