Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026

Solos llegamos rápido, pero juntos llegamos más lejos

Octavio Guzmán - Opinión
SOLOS LLEGAMOS RÁPIDO, PERO JUNTOS LLEGAMOS MÁS LEJOS
JORGE OCTAVIO GÚZMAN – GOBERNADOR DEL CAUCA

En medio de las voces que a veces buscan dividirnos, de los ecos de la violencia que insisten en marcar nuestros días con miedo, hoy más que nunca el Cauca necesita unir su fuerza, su dignidad y su espíritu. «Cauca, en Unidad somos más fuertes» es un llamado profundo a la conciencia colectiva, un eco ancestral que brota de nuestras montañas, nuestros pueblos y nuestros corazones cansados pero firmes.

Hemos sido testigos de dolor, sí, de ausencias forzadas, de caminos cerrados por el miedo, de silencios que gritan desde lo más hondo del alma. Pero también hemos sido testigos de resistencia, de mujeres que cuidan, de jóvenes que crean, de comunidades que no se rinden. En cada gesto solidario hay una semilla de transformación. En cada abrazo que vence el miedo, una revolución íntima que comienza a florecer.

Hoy debemos detenernos, hacer un alto, no para rendirnos, sino para mirar de frente lo que somos y lo que podemos ser. La violencia no puede ser el lenguaje con el que nos entendemos como sociedad, tampoco la radicalización, ni el desprecio por quien piensa distinto. El Cauca clama por una tregua emocional, una pausa sensata que nos permita volver a hablarnos desde lo humano, desde lo frágil, desde lo sagrado de la vida.

No estamos condenados a repetir la historia de la guerra. No nacimos para enfrentarnos entre hermanos, sino para construir juntos una tierra donde nuestros hijos no tengan miedo al salir, donde las escuelas sean más fuertes que las armas, y donde el pan, el arte, el trabajo y la palabra sean el nuevo pacto social.

Es hora de bajarle el volumen al odio y subirle el tono a la comprensión, al diálogo, a reconocernos. encontrarnos en la diferencia. Es tiempo de desescalar la furia y volver a la sensatez, de desarmar los prejuicios, de salir del fanatismo, de recordar que el otro también sufre, también ama, también sueña, de volver a ser pueblo en el sentido más noble: comunidad de destino, de esperanza, de humanidad compartida.

Desde la Gobernación del Cauca no solo mejoramos vías: hacemos caminos de confianza. Cada programa social, cada apoyo a las mujeres y a los jóvenes es también una forma de restaurar el tejido roto. De recordarnos que vale la pena creer, aunque a veces duela, que vale la pena insistir, aunque nos fallen, que vale la pena unirnos, porque cuando lo hacemos, somos invencibles.

Nuestro pueblo ha demostrado que tiene más coraje que odio, más ternura que rabia, más futuro que resentimiento. En los caminos del Cauca se respira una fuerza que no se arrodilla, una sabiduría que no se compra, una dignidad que resiste.

La unidad no significa unanimidad. No queremos un Cauca donde todos piensen igual, sino un Cauca donde las diferencias se tramiten con respeto, donde el disenso no sea motivo de muerte, y donde el pluralismo no se viva como una amenaza sino como una riqueza.

Necesitamos una nueva épica, una narrativa distinta que hable de reconciliación, de cuidado, de escucha. Una narrativa donde el liderazgo se mida no por la capacidad de gritar más fuerte, sino por la capacidad de cuidar, de servir, de convocar desde el ejemplo.

Hoy más que nunca necesitamos un gran acuerdo emocional por la vida. Un compromiso ético con la democracia, con las instituciones, con el diálogo. Necesitamos sanar el alma colectiva del Cauca, abrazar nuestras heridas y decidir, como región, que nunca más la violencia será el camino, que nunca más la diferencia será excusa para la exclusión.

A las madres que han perdido a sus hijos en esta guerra absurda, a los jóvenes que no encuentran oportunidades, a los líderes sociales que resisten en sus territorios, a cada ciudadano y ciudadana que cree que otro Cauca es posible: este mensaje es para ustedes. No están solos, no están solas, somos muchos los que creemos en la fuerza del amor, de la palabra, de la comunidad.

No hay transformación sin encuentro, y no hay encuentro sin humildad. Por eso les invito, a todos y todas, desde donde estén, a tender la mano, a escuchar, a perdonar, a conversar. Que la política vuelva a ser servicio y no confrontación, que la ciudadanía vuelva a ser protagonista y no espectadora, que la democracia vuelva a ser fiesta y no campo de batalla.

Si algo nos ha enseñado la historia del Cauca es que siempre renacemos. Después del dolor, del conflicto, de la pérdida, siempre hay una flor que crece, y cada flor que crece es una vida que se salva, cada mano tendida es una promesa de paz, cada abrazo es un acto de revolución.

Hoy no solo nos unimos por estrategia, nos unimos por amor. Nos unimos porque entendimos que solos llegamos rápido, pero juntos llegamos más lejos. Nos unimos porque nuestros hijos merecen un mañana sin miedo. Porque nuestras comunidades merecen vivir, no sobrevivir.

Que este sea el tiempo del reencuentro, el tiempo de la ternura política, de la ética ciudadana, de la reconciliación profunda. Que este sea el tiempo donde digamos: “Aquí estamos, resistimos, soñamos y caminamos juntos”, Porque donde se unen las manos, florece la esperanza.

Más noticias sobre el gobernador Octavio Guzmán haciendo click aquí.

 

Articulos relacionados