¡Basta ya! El Cauca exige una energía digna


La CEO, lejos de cumplir con los convenios adquiridos con el Gobierno Nacional para garantizar un suministro eficiente y un mantenimiento adecuado, ha demostrado una alarmante incapacidad. Los constantes apagones, las fluctuaciones intempestivas en el voltaje y la precariedad del servicio se han convertido en una constante que afecta gravemente la vida diaria de las comunidades.
Las consecuencias de esta negligencia son devastadoras. Los daños a electrodomésticos y equipos electrónicos son incontables, generando pérdidas económicas para hogares, comercios e industrias. La educación se ve interrumpida, los servicios de salud se ven comprometidos y la productividad regional se estanca. En definitiva, la CEO está socavando el desarrollo y el bienestar del Cauca.
Esta situación no puede continuar. Exigimos una intervención inmediata y contundente de la Superintendencia de Servicios Públicos. Es inaceptable que una empresa privada continúe lucrándose a costa del sufrimiento de una región entera, incumpliendo flagrantemente sus obligaciones contractuales.
Pero la responsabilidad no recae únicamente en la Superintendencia. Las autoridades locales, los concejales, diputados, la dirigencia cívica y los candidatos a la representación popular tienen el deber ineludible de defender los intereses de las comunidades que los eligieron. No basta con declaraciones tibias o promesas vacías. Es hora de actuar con determinación.
Exigimos a nuestros representantes que soliciten la caducidad de los contratos suscritos con la CEO. No podemos seguir atados a una empresa que ha demostrado ser incapaz de prestar un servicio digno. Mientras se adelantan los trámites legales, demandamos el relevo inmediato de los directivos de la CEO, cuya gestión deficiente está perjudicando gravemente a su empresa matriz y, sobre todo, a los caucanos.
El Cauca exige una energía digna, un servicio eficiente y un trato justo. No estamos pidiendo dádivas, sino el cumplimiento de un derecho fundamental. Es hora de alzar la voz y decir ¡Basta ya!
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