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Lunes, 5 de octubre de 2026

LA DOCENCIA, UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Entrevista a Daniel Trujillo - Profesor de Matemáticas
Entrevista a Daniel Trujillo Ledezma - Profesor de Matemáticas
Por: Anabel Trujillo – Periodista Proclama del Cauca.

DOCENTE POR VOCACIÓN.

El maestro enseña al alumno a ser un poco más responsable, un poco más solidario, un poco más autónomo, un poco más humano y un poco más feliz.

Bien, sentado en una silla en la oficina de su casa, Daniel Trujillo Ledezma, graduado hace más de 16 años como licenciado en física y matemáticas, reconocido en el ámbito universitario por su excelente desempeño académico y por ser además un ser alegre, colaborador, íntegro y sensible. Fue el creador de la fundación Centro de Estudios Matemáticos CEM, en donde los jóvenes que asistían a las clases de matemáticas, discutían y resolvían problemas grandes, raros y atractivos, con cierto nivel de exigencia. Hoy en día esa fundación no existe, pero en su mente esta retomar nuevamente lo que inició hace 15 años, pues hace énfasis en que hay un vacío matemático sustantivo en Santander de Quilichao y en Colombia, porque hoy en día la matemática nueva te exige pensar antes de memorizar y los estudiantes no se están preparando para eso.

Apasionado por la docencia empieza a narrarme su historia. Él al igual que muchos maestros en Colombia ejerce su labor diaria, lo que lo lleva a enamorarse cada día más de esta estricta profesión.

“Un buen maestro es el que tiene diferentes alternativas de enseñanza y aprendizaje; generalmente el docente se mueve en diferentes corrientes, solo que tu personalidad te guía a través de una sola”, aseguró Daniel.

Daniel Trujillo Ledezma - Profesor Matemáticas de Santander de Quilichao

Recuerda que desde muy temprana edad, demostró un gran sentido de solidaridad hacia las personas a quienes les otorgaba una sonrisa, brindándole apoyo y sabios consejos con seguridad y responsabilidad.

Su adolescencia la disfrutó compartiendo sus conocimientos con los compañeros de estudio, le gustaba mucho el Álgebra, asignatura que para muchos era un dolor de cabeza. Su etapa de bachillerato la realizó en el colegio Instituto Técnico, desde el grado noveno le empezó a gustar la enseñanza y en diferentes oportunidades los profesores lo recomendaban para que les explicara a las personas algunos temas que no entendían.

Por varios meses se dedicó a resolver los problemas de los que más necesitaban: Los muchachos de física y matemáticas, cuando menos pensó tenía 300 problemas resueltos. Un día, alguien le dio la idea de realizar un libro, idea que le llamó tanto la atención, que se decidió ejecutarlo. Con paciencia, perseverancia y entrega logró dar a conocer ´REPASA Y PASA´.

Libro repasa y pasa

Más adelante, en sus intentos por aunar algún conocimiento, ingresó a la Universidad del Cauca a estudiar Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones en el año 1989. “Yo no quería ser ingeniero, yo quería ser profesor, me fue muy bien en el ICFES y mis padres me dijeron; le pagamos una carrera, escoja entre medicina o electrónica, a lo que yo les contesté: “Yo quiero ser profesor”, manifestó Daniel.

Sus padres desde un principio no lo apoyaron con esa decisión, le decían que para eso, no había dinero. En 1994 su padre fallece. Aquel joven a pesar de las circunstancias se llenó de fuerzas, de esperanza y de ganas de salir adelante. Pasado un tiempo, toma la decisión de retirarse de la carrera que tanto le incomodaba, la ingeniería eléctrica.

Recordemos que para la época eran pocos los profesores graduados, y Daniel trabajando y estudiando, formando y aprendiendo, en 1998 obtiene el grado de profesor en Licenciatura de Física y Matemáticas. Este maestro forjador de adolescentes y edificador de mentes amplias fundadas en valores, logra por fin desempeñarse oficialmente como docente en la Institución Educativa Francisco José de Caldas, en Santander de Quilichao.

Ser maestro no puede ser simplemente transmitir de forma fría los distintos saberes, técnicas y hábitos que preparan al estudiante para ocupar un buen puesto. Lo esencial en la labor del maestro, es sentir esa emoción que se produce en el alma del educador, cuando gracias a su trabajo diario, dedicación y perseverancia, puede contemplar cada curso. “La mejor técnica pedagógica es la que enamore al estudiante del aprendizaje, busquémosla según el escenario”,expresó Daniel.

Durante sus años de trabajo en la docencia, con una expresión en su cara de amabilidad, afirma que no es tan bueno con los niños, su especialidad son materias que buscan mucha participación y mucha construcción.

Daniel Trujillo

Educar es dar la mano a sus alumnos para que se adentren en el bosque de la vida, educar es hacer ver a los alumnos que son dichosos aquellos hombres y mujeres que tienen el valor de embarcarse en el tren de los sueños y de los ideales.

Emocionado, este profesor quilichagüeño expresa a Proclama del Cauca, que sería muy feliz si el día de mañana sus estudiantes recordaran su nombre como un profesor exigente, pero que daba todas las oportunidades que se necesitaran; un profesor que más que aglutinar conocimiento era un orientador, era un apoyo y era el soporte para que cuando el joven tuviera momentos de flaqueza, no lo dejara caer y mantuviera viva su fuerza y su esperanza de ser mejor para sí mismo, para su familia y para la sociedad. Resumidamente, con esa sonrisa tan peculiar, Trujillo opina que le encantaría que un estudiante dijera “ese profe me hizo amar el estudio, me hizo amar los principios y me hizo amar a mi patria y a la vida”.

Su núcleo familiar es muy sólido, donde priman los valores, la armonía y el diálogo. Es padre de dos hijos por quienes tiene profundo amor y respeto. En su tiempo libre le gusta ir al río, ver unas buenas películas, caminar, leer y tener contacto con la naturaleza, disfrutando dormir en el campo por la quietud y la tranquilidad. Considera que el destino le ha deparado el hermoso sentir de ser un formador de jóvenes, que a través de su pedagogía integradora y de su profunda sensibilidad solidaria, busca acercarse al estudiante sin perder el respeto y sin llegar a una familiaridad excesiva.

DANIEL TRUJILLO LEDEZMA

La docencia es apasionante, porque su tarea consiste en cosechar frutos de aprendizaje, de gratitud, de imitación, de felicitación, de emociones. Aquel docente siempre intenta captar la atención de sus alumnos con clases divertidas, logrando que sus materias no se vuelvan tediosas por medio de chistes que cuenta de vez en cuando.

Disfrutar la vida al máximo es vivir plenamente, experimentando el amor y disfrutando de las pequeñas cosas. Pensativo, con su mirada perdida en la distancia, respira profundamente y dice esta frase llena de mucho sentimiento “Creo que todos tenemos derecho a ser feliz. Lo digo porque siento que la vida me ha dado mucho y la mejor forma de pagarlo es haciendo que muchas personas tengan iguales o mejores oportunidades de las que yo he tenido. Deseo para mis colegas, que siempre se puede ser mejor profesor sin importar la edad ni el tiempo, y para mis alumnos, por experiencia propia, les digo que prepararse voluntaria y comprometidamente es el único camino que ofrece esta vida tan agitada para ser feliz sin hacerle daño a nadie”.

A Daniel Trujillo en el pueblo se le conoce como un ser humano caracterizado por su sencillez, humildad, entrega y buen sentido del humor. Actualmente se encuentra escribiendo su segundo libro, el cual se llamará ‘Elementos Fundamentales del Saber Matemático y de la Física’.

Regreso a mi casa, pensando que un buen docente es aquel que enseñando con amor, pasión y constancia, hace nacer en el alumno un gran deseo de aprender.

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